info@rustarazonutricion.com

SAL Y RIESGO CARDIOVASCULAR

SAL Y RIESGO CARDIOVASCULAR

Todo el mundo sabe que hay que bajar el colesterol para no padecer infartos. Pero ¿y la sal? ¿qué pasa con ella? Efectivamente, cuanta menos tomes menos riesgo cardiovascular.

Esta semana se está celebrando la “Semana mundial de sensibilización sobre la sal”. Entonces, ¿hay que tomar? SÍ, ya que es esencial para la vida al controlar la cantidad de agua corporal y el pH sanguíneo, ayudar a la transmisión de impulsos nerviosos y a la relajación muscular, entre otras funciones. Sin embargo, una cantidad excesiva puede ser nefasta para la salud. ¿Por qué? Sobrecarga los riñones y al no poderse eliminar se concentra en sangre obligando al corazón a trabajar a un ritmo excesivo, lo que hace que se eleve la presión, o lo que es lo mismo, a la larga, produce hipertensión arterial.

El problema es que no somos conscientes de la cantidad que tomamos. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESANduplicamos la cantidad diaria recomendada de sal. Podemos empezar por controlar la que añadimos a los alimentos (sal visible), pero somos inconscientes de la gran cantidad que tienen muchos alimentos que tomamos o damos a los niñ@s diariamente (sal oculta). ¿Sabías que los batidos de chocolate tienen por 200ml unos 0,3g de sal? ¿Y que de media 100g de galletas María tienen 0,7g? Si eso pasa con alimentos dulces ¿y los salados? Efectivamente, suelen contener cantidades mayores. Así, una pastilla de caldo tiene más de 5g de sal, es decir, la cantidad máxima diaria recomendada. Incluso los embutidos bajos en sal presentan una cantidad elevada de ésta. Así por ejemplo, de la gama bajo en sal cuídate de Casademont, el chorizo extra  contiene 1,8g de sal por cada 100g de producto, el salchichón contiene 1,7g/100g de producto, y la pechuga de pavo 1,3g/100g. Si a eso lo llaman “bajo en sal”… Os confirmo que según la legislación para llamarlo “bajo en sal” no basta con que tenga menos que el original, debería contener 0,25g por 100g de producto, y los productos comentados lo multiplican hasta por ocho. Mientras que se consideran “alimentos con mucha sal” aquellos que superan los 1,25g/100g.

Lee bien el etiquetado y no te dejes engañar.

Si quieres calcular la sal que tomas tienes una herramienta muy útil aquí.

Pinchando aquí verás los 4 alimentos cotidianos con más sal.

Para conocer más medidas de reducción del consumo de sal puedes visitar:

http://www.plancuidatemas.aesan.msssi.gob.es/conocelasal/como-reducir-el-consumo.htm

https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/patientinstructions/000109.htm

Y una Guía de Práctica Clínica para el manejo de la hipertensión arterial:

http://www.seh-lelha.org/pdf/Guia2013.pdf

 

NO TE DEJES ENGAÑAR ni a los tuyos tampoco. Comparte la información para que no se queden con vosotros.

Y recuerda: “menos sal=más salud”.

¿Estás preparado para lograr tu mejor versión?

¡COMENCEMOS!